Pizza Syndicate: el juego que mezcló pizzas, dinero y el crimen organizado de la mafia
Viajemos a finales de los noventa, cuando todavía las grandes compañías de videojuegos estaban explorando el mercado y estudiaban los gustos de los jugadores. Entre la moda de la época se encontraban grandes aventuras gráficas tipo The Secret of Monkey Island o Maniac Mansion, los primeros juegos en 3D y, por supuesto, un género que estuvo muy de moda a finales de siglo: los juegos de gestión.
Daba la impresión de que cualquier idea podía convertirse en un gran videojuego. No nos engañemos, muchos hemos pasado las horas muertas intentando que un parque de atracciones no se fuera a la ruina en Theme Park (1994) o diseñando montañas rusas con las formas más locas posibles en RollerCoaster Tycoon (1999), además de administrar un hospital en Theme Hospital (1997). Incluso podíamos levantar ciudades enteras en SimCity 3000 (1999), gobernar el Imperio Romano en Caesar III (1998) o sobrevivir al impredecible y cambiante mercado inmobiliario de Constructor (1997). Eran años en los que los juegos de gestión vivieron una auténtica edad de oro y los estudios, que se dieron cuenta muy pronto de esta tendencia, se pusieron manos a la obra para crear todo tipo de simuladores de este tipo.
Al margen de esto, creo que es conveniente recordar que fue una década que nos dio mucho, tanto en el mundo del videojuego como en otras áreas. Para todos aquellos que no vivieron los noventa, siento deciros que fue una época irrepetible. Internet empezaba a abrirse paso en los hogares a golpe de módem de 56K, Windows 98 se convirtió en el sistema operativo de referencia, en especial, para los usuarios más novatos en el campo de la informática, ya que facilitaba el acceso y su uso a personas que no habían tenido un contacto previo con un ordenador. En el cine se estrenaría Matrix (1999), Star Wars: Episodio I - La amenaza fantasma (1999). Series de televisión como: Expediente X (1993), Urgencias (1994) o Twin Peaks (1990), por poner unos pocos ejemplos, estaban en la cartelera de programación televisiva y, ya que vamos a hablar de mafia, es de total obligación mencionar la joya de HBO, Los Soprano (1999). Era un momento en el que la tecnología avanzaba a toda velocidad, pero todavía no nos había devorado por completo. Qué tiempos.
Fue entonces cuando apareció Pizza Syndicate, publicado en 1999 por el estudio alemán Software 2000. A priori podría parecer otro simulador empresarial más como los que ya estábamos hartos de ver. Había que abrir un restaurante, contratar empleados, controlar los gastos, diseñar un menú atractivo y competir con el resto de negocios de la ciudad por atraer al mayor número de clientes posible. Hasta aquí, todo normal, hasta que el juego nos mostraba un giro de guion muy interesante, y dejaba claro que la competencia podía combatirse con algo más que buena comida y campañas publicitarias. Porque sí, podías convertirte en el mejor pizzero de la ciudad, pero si lo que querías era triunfar de verdad, podías recurrir a métodos bastante menos ortodoxos.
A finales del siglo XX la pizza vivía uno de sus momentos de mayor popularidad. En España, Telepizza era una de las marcas más conocidas, junto a su mascota Pizzoleto, quien me producía bastante aversión, pero eso no me impedía pedir mi pizza un sábado por la noche, ya que formaba parte de mi ritual de fin de semana, junto a la visita al videoclub esa misma mañana para acompañar mi cena con una buena película de alquiler. Mientras tanto, Pizza Hut continuaba expandiéndose por todo el mundo y consolidando un modelo de negocio que terminaría convirtiéndose en uno de los grandes símbolos de la comida rápida internacional. Como dato, Telepizza tenía a Pizzoleto, pero es que no olvidemos que Pizza Hut tuvo por aquella época como mascota a Jar Jar Binks. ¿Y si llegaba un juego en el que podíamos superar ese ridículo? Pues al menos, lo intentamos.
Lo primero que llamaba la atención en Pizza Syndicate, era la libertad que ofrecía el juego al usuario. No se trataba únicamente de cocinar y servir pizzas mientras una barra de beneficios aumentaba. Había que escoger cuidadosamente la ubicación del restaurante, estudiar el perfil económico del barrio, (por cierto, estaba Madrid para elegir), diseñar la distribución del local y encontrar el equilibrio entre inversión y rentabilidad. Una mala elección podía arruinar el negocio antes incluso de vender la primera porción.
Cada detalle importaba. La decoración influía en la percepción de los clientes, la organización de la cocina determinaba la velocidad del servicio y contratar demasiado personal podía disparar los gastos. Eran pequeñas decisiones que te convertían en el jefe, y conseguía que te convirtieras en un perfil de persona que seguramente odies. Es así.
Sin embargo, uno de los puntos fuertes de Pizza Syndicate era en la elaboración del menú. Lejos de ofrecer una lista cerrada de recetas o cutres cartas preestablecidas, permitía crear pizzas prácticamente desde cero, combinando una enorme cantidad de ingredientes: jamón, salami, anchoas, cebolla, bacon, aceitunas, pimientos, piña, distintos quesos o distintos tipos de mariscos, que podían mezclarse libremente para intentar dar con la combinación perfecta. Recordad que "el secreto está en la masa".
Lo más curioso es que el mercado evolucionaba constantemente. Los gustos cambiaban, las tendencias gastronómicas aparecían y desaparecían y los clientes dejaban de sentirse atraídos por determinadas recetas con el paso del tiempo, ya que les aburría repetir durante el paso de los días. Aquello obligaba a experimentar, modificar la carta y mantenerse atento a las nuevas preferencias y caprichos del público.
Hasta ese momento todo parecía encajar dentro de los cánones habituales del género. Pero entonces, aparecía la mafia, que de pronto se convertía en una herramienta más dentro de la partida, y era cuando de verdad empezaba lo bueno. Era posible sobornar inspectores, contratar espías, sabotear negocios rivales o recurrir a personajes poco recomendables para resolver ciertos "problemillas empresariales". Todo ello presentado con un tono bastante paródico sobre ese imaginario mafioso tan presente en la cultura popular de novelas noir y el cine.
No era difícil encontrar ciertas referencias con películas como Uno de los nuestros (1990) o Casino (1995), ambas dirigidas por Martin Scorsese. También había ciertos guiños a la saga El Padrino, escrita por Mario Puzo y dirigida por Francis Ford Coppola, así como otros clásicos del género.
Visualmente presentaba una perspectiva isométrica, típica de otros títulos como: Age of Empires (1997) o Commandos (1998). Esa manera de representar los escenarios permitía mostrar una enorme cantidad de información en pantalla y, al mismo tiempo, permitía a los restaurantes disponer de una serie de detalles gráficos que mejoraba notablemente la experiencia del juego.
Los cocineros iban y venían entre los hornos y frigoríficos, los camareros recorrían el comedor atendiendo mesas y los clientes llegaban hambrientos al local durante las horas punta. Sí, vale, no era el juego más espectacular de su generación gráficamente, ni siquiera técnicamente, pero sí que conseguía reunir una atmósfera muy agradable gracias a la cantidad de pequeños elementos que ocurrían simultáneamente en pantalla. Quizá por eso ha envejecido mejor de lo que podríamos imaginar. El apartado gráfico pertenece a esa generación de juegos para PC cuyo encanto es el siempre glorioso pixel art, además de una dirección artística muy acertada.
También disponía de una interfaz, que en ocasiones resultaba compleja de entender con la enorme cantidad de información que manejaba, y que hacía gala del clásico horror vacui, que tanto se estilaba por aquellos años en este tipo de juegos. También es cierto que Pizza Syndicate no resultaba fácil, ya que a medida que aumentaba la dificultad, podía llegar a agobiar al jugador, ya que cuando no dabas con la tecla para que el negocio funcionase, subían las deudas, se acumulaban los pagos a la mafia y sólo podías observar, sobrepasado por la situación, cómo todo se iba a pique sin que pudieras hacer nada para evitarlo, o quizá, quedaban ciertas soluciones... alternativas.
Siempre he pensado que nunca llegó a tener fama de otros grandes nombres del género, pero conserva todavía la esencia añeja de una época en la que la estrategia y darle al coco era la forma de divertirnos delante de nuestros ordenadores, porque este juego tiene, todavía a día de hoy, una enorme personalidad, que ha aguantado durante más de veinticinco años después de su lanzamiento. Tengo que decir que jugar una partida hoy en día sigue siendo tan divertido y estimulante como cuando jugaba siendo un todavía un chaval, y eso, para mí, en una industria donde cada vez es más difícil sorprender, ya es un mérito enorme. Por favor, pruébenlo.
![Pizza Syndicate: el juego que mezcló pizzas, dinero y el crimen organizado de la mafia [GenB] Pizza Syndicate: el juego que mezcló pizzas, dinero y el crimen organizado de la mafia [GenB]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg4_Bm4Oyt8ZuBEFCU-Ld_u_YPpbZKGsTbJcv6OQGu0YbzPf-NrxdJk0yh6UMFujaU3FdSE8ZWcWiOq6uepP86OIq62Wh50K2SfGFNyozJ2et5hBt76CydGnDkqSr1Q56PJCM0fPWCuu4u4dXxDqBaMdyNzEBqsznCH-p9-AXZdcgBkC0vOD1ZldrOH8WY/s1600/pizzasyndicate.png)
![Pizza Syndicate: el juego que mezcló pizzas, dinero y el crimen organizado de la mafia [GenB] Pizza Syndicate: el juego que mezcló pizzas, dinero y el crimen organizado de la mafia [GenB]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEisX5M7KKFy6k7h2wKZogrYRFS7YBIDzBP2wJwPHFa_FRBcN5ZeyGcAewmwIfTB5E9bXOxMLCNgbWUCbaTcgtAmrGAswsxk-AUR9ypV1sGAmd6HM5DwJJgrz3UME3Vi0gngZhQllIojtU_hl8COq3YLk0gcuT66REYaaLAzliK4btQ07NpCE4KclKqYNmw/s1600/maxresdefault.jpg)
![Pizza Syndicate: el juego que mezcló pizzas, dinero y el crimen organizado de la mafia [GenB] Pizza Syndicate: el juego que mezcló pizzas, dinero y el crimen organizado de la mafia [GenB]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgXC3EirNqiqxA4de7YhAXzuCXGLcZKYTozqWvCUXIl6E7yopBcYMWvrJJny15ctFHKtZPiOuP7OfmDKTFwOLSPYVnHdo5jhKsF5f_2_ei52U3Ko8mR-Ah-3KUmnVGzsOCKLT_i661ti1zub8NattBL10SoDQBOETRBdtaIkCsDpiL7B9zt4EQevjKCPUU/s1600/Pizza_Syndicate.png)
![Pizza Syndicate: el juego que mezcló pizzas, dinero y el crimen organizado de la mafia [GenB] Pizza Syndicate: el juego que mezcló pizzas, dinero y el crimen organizado de la mafia [GenB]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgCCmIWsS1DOGdGHYaJ7Q5xZNoGxGm9H05cBk_EogmBaMdISEWugTAlcF1RGW80l4w409eAWYEF4wlxW0aIkMb8pn9RDEjIzvkv4u6zIkMWkmbk8RyrXL44A06XxHCOQQXxi2UmQTyvouc2uowFZY8jKAYXjdpu-yiLPGgCY7ma29SB-YXcD63-D07nS14/s1600/uvkh20250620230446274qpjt.jpg)
![Pizza Syndicate: el juego que mezcló pizzas, dinero y el crimen organizado de la mafia [GenB] Pizza Syndicate: el juego que mezcló pizzas, dinero y el crimen organizado de la mafia [GenB]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhEqjxDrMlANsjjyVvFiIJJyjIhlqN-nEBSnzHth2wU9awXp_6IH-tSQ4Br6OZU1pgLdmeMrXRV-9s_hQjkQO9hsNTvmWfCogyt3TfQlq8bAejvxAO3A1Imlmd2iae16QZyLBTmZfyBzNIGRKxBcppZ4R_k0hkfwJBRyxVJ_RpR4UYZdPsqBa6dY_jC12k/s1600/PS.png)

No hay comentarios